La amenaza de una sanción pendía sobre la cabeza del alcalde de Bogotá desde hacía casi un año, pero pocos creían que la misma pudiera llegar a tanto.
Este lunes, sin embargo, el edil capitalino Gustavo Petro fue destituido de su cargo e inhabilitado de poder aspirar a cargos públicos por un período de 15 años.
La sanción, ordenada por el Procurador General de la República, Alejandro Ordoñez, está vinculada a supuestas irregularidades en la reforma del sistema de recolección de basuras de la capital colombiana ordenada por el Petro en diciembre del año pasado.
Pero la misma no está exenta de polémica, pues muchos en Colombia consideran que el castigo es desproporcionado y una prueba más del excesivo poder del procurador, quien tiene entre sus responsabilidades la sanción de los funcionarios electos que pudieran incurrir en alguna falta.
En el caso de Petro, la Procuraduría determinó que el alcalde había fallado al implementar un "innecesario" nuevo modelo de recolección de basuras "por fuera de la ley" y "de manera improvisada".
"Él (Petro) sabía que sus decisiones eran irregulares", declaró el procurador Ordoñez al anunciar la destitución del alcalde.
"Estamos ante un golpe de Estado sobre el gobierno progresista en la ciudad de Bogotá", fue por su parte la reacción del ahora exalcalde.
"Pido a toda la ciudadanía democrática movilizarse en Bogotá y en el país. Vamos por la Paz y por la Democracia", agregó Petro, una de las principales figuras de la izquierda colombiana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario